martes, 17 de diciembre de 2013

UN MAGICO ORGASMO>CUARTA LUNA>CAPITULO 1

CAPITULO UNO
"C y K"

     En los cómodos sillones del consultorio ginecólogo del prestigiado Dr. Keith Brown, se encuentran esperando varias pacientes, todas ellas leyendo revistas para hacer mas llevadera su espera, una esta leyendo "BB tips", su embarazo aun no se nota, pero su entusiasmo es evidente en la sonrisa que tiene su rostro radiante, una mas lee "seventeen" se le ve nerviosa e incomoda, esto se adivina por la forma en que muerde la uña de su dedo indice, tal vez no espera buenas noticias, un poco mas allá otra mujer lee "cosmopolitan", y mas al fondo se encuentran otras dos mujeres que desentonan con la linea de lectura, una de ellas tenia en sus manos un libro de calculo avanzado y la otra un gastado ejemplar de "sports  islutrated", intenten adivinar quienes eran.

-¿tienes idea de lo rara que te ves con ese libro de calculo?- pregunto una. 
-no tanto como tu con esa revista deportiva, por cierto ¿de donde la sacaste? - respondió la otra mientras acomodaba sus lentes
-estaba sepultada en el fondo del revistero, se ve que lleva mucho tiempo hay, los reportajes son de la temporada pasada, pero era lo único que había para no aburrirme, se ve que no vienen muchos hombres aquí- dijo suspirando la bella rubia
-por supuesto que no, ¿ya se te olvido en donde estamos y a que venimos? Para todas aquí, tu eres la rara-
- no creo ser la única mujer del mundo que lea una revista deportiva-
-pero si la primera en hacerlo con la pinta que traes-




     Lo que dijo Clarisse tenia que ser verdad, era el inicio de la cuarta luna, y los cambios de Brittany volvían a hacerse presentes y por eso causaba extrañeza entre las presentes su elección de lectura, es decir, cuantas chicas con minivestido, un perfecto cabello y maquillaje, un costoso bolso "D&G" y calzada con unos "Jimy Choo" con tacones de doce centímetros, se molesta siquiera en hojear ese tipo de revistas; al voltear y sentir las miradas un poco inquisitivas de las demás mujeres del lugar sonrió, y mostrando la foto de un anuncio de ropa interior masculina les dijo.
-¿no creen que esta guapísimo? amigas-



     Todas asintieron con sonrisas picaras y continuaron con sus propias lecturas.
-bueno eso acabo con los malos pensamientos, no crees?- la rubia sonrió a su amiga y siguieron esperando.

     El tiempo transcurrió rápidamente y llego el turno de Brittany para su revisión, la enfermera la llamo y dando las gracias las chicas entraron al consultorio donde Keith las recibió con mucha alegría, sobre todo a Clarisse, cosa que a la otra chica le llamo la atención.

-¿que tal señoritas?- saludo dando la mano a Brittany, pero a Clarisse le dio un beso y un abrazo -que gusto verte Clarisse- con un gesto de las manos les ofreció asiento
-a mi también me da gusto verte Keith- contesto la pelirroja
-te he dejado algunos mensajes, pero nunca recibo respuesta-
-es que he estado muy ocupada, pero si quieres dime ahora en que te puedo ayudar-
-solo deseaba conversar sobre algunos libros que te quiero recomendar, se que te gustan los calabozos y dragones-
-si me gustan mucho, que libros son-
-pues mira son...- el buen doctor no pudo terminar la frase pues fue interrumpido por la que en ese momento era su paciente
-ejem! holaa, aquí estoy, podemos comenzar con la consulta si no les importa, deseo ir a perforar mis oídos-

     Tanto Keith como Clarisse se quedaron un poco apenados pues ciertamente sin darse cuenta se habían olvidado de ella por un momento
-cierto! Tienes razón Brittany, lo siento por favor pasa a cambiarte y sube a la silla de auscultación- le pidió el galeno a la rubia
-de acuerdo- contesto la chica y lo hizo rápidamente


     La revisión fue rápida y para suerte de la paciente esta ves el famoso "pato" no fue requerido, de manera que la linda joven se cambio de nuevo; mientras lo hacia escuchaba como Clarisse y su amigo conversaban animadamente y reían, era obvio que el medico conocía muy bien a la chica y viceversa, la consulta anterior no lo había notado por estar refunfuñando y gritando por el mal humor, al salir de detrás del biombo vio a los amigos sonriéndose, mientras Keith entregaba los libros que había mencionado unos minutos antes, se veían tan contentos que a la rubia casi le dio pena interrumpirlos al sentarse junto a Clarisse.

-y que tal doc, ¿como estoy?- pregunto Brittany suspirando
-todo se ve bien, no parece haber ningún problema, insisto en que todo parece como  nuevo- le dijo Keith rascándose la barbilla
-pues ya no tan nuevo- farfullo Brittany apenada
-supongo que te refieres al hecho de haber iniciado tu vida sexual?- pregunto el medico con un tono muy profesional
-pues si- respondió Brittany con desgano
-las pastillas no te han provocado efectos desagradables? Como la interrupción de tu menstruación o algo así?-
-solo he tomado una y no me hizo sentir nada-
-como que solo una!?- la sorpresa de Keith fue mayúscula
-pues si, solo tuve sexo una vez y la tome inmediatamente después de hacerlo-

     Para un profesional de la medicina moderna como Keith, era inconcebible que una mujer que se juzgaba moderna por su forma de vestir y comportarse, no tuviera la mas mínima idea de como se usaba un medicamento que existe desde la década de los sesenta.
-¿no leíste el instructivo del medicamento?- pregunto Keith sin salir de su sorpresa
-no, como es una pastilla para evitar el embarazo pensé que solo se tomaba cuando se tenían relaciones, ¿que no es así?- esta vez fue una asustada rubia la que preguntaba al hombre de bata blanca.

-pues lamento decirte que no, los anticonceptivos deben tomarse uno diariamente, y para que funcionen correctamente se debe seguir el ciclo que viene marcado en el "blister" que contiene las píldoras, espero que no te ofendas pero debo preguntarte, ¿usaron preservativo?-
-si, el se puso uno antes de...- apenada Brittany no se animaba a terminar la frase
-no te preocupes, comprendo, eso nos evita tener que hacer una prueba de embarazo y un examen de "eliza"-
-¿que es eso?- pregunto una ves mas la desinformada rubia
-es el nombre del examen que sirve para detectar la presencia del VIH-

     El medico no dejaba de sorprenderse de la total falta de conocimiento sobre estos temas de la chica, lo que el no sabia era que su paciente era en realidad un egocéntrico patán al que nunca le intereso informarse; Brett Mcarty se creía invencible y las enfermedades no le importaban en lo absoluto.

-sabes tuviste mucha suerte Brittany, tu pareja se cuido, de ahora en adelante sigue mis indicaciones ¿si?, Bueno es todo por ahora, te veré dentro de un par de meses, espero que esta vez me ayudes a conseguir tu expediente medico-
-si doc, nos veremos- le respondió la rubia mientras que en su interior deseaba no volver a pisar ese consultorio
- y tu roja, espero que pronto nos reunamos para comentar los libros- Keith tenia un pequeño brillo en los ojos cada que se dirigía a Clarisse y Brittany lo notaba
-ya veremos, te agradezco los libros, yo te llamo, nos vemos- contesto la aludida con un claro tono evasivo que dejo a Keith un poco triste y a la rubia muy sorprendida.

     Clarisse se despidió de prisa y salio casi corriendo del consultorio, su amiga igualmente se despidió con la mano y salio tras de ella alcanzándola en el elevador.

-que paso allá CM?-
-de que hablas?- Clarisse seguía con su tono evasivo
-hablo de que el doc prácticamente te pide matrimonio y tu lo mandaste a freír espárragos-
-es tu imaginación, en serio vas a perforar tus oídos?- Clarisse trato de cambiar el rumbo de la conversación
-hay si! Vi unos aretes de brillantes maravillosos el otro día en... Oyee! No me cambies el tema- el nuevo capricho de la magia era el de hacer que la joven rubia le enloquecieran los aretes y la joyería en general -vamos a comprar los aretes y después te invito a comer, así me cuentas todo, ni pienses que te vas a escapar-


     Después de pasar un rato desagradable en el local de "piercings", pues los gritos de Brittany llamaron la atención de todo el mundo avergonzando mucho a Clarisse, la adolorida rubia cumplió su invitación y entraron al restaurante al que siempre les gustaba ir, por supuesto todo con la intención de satisfacer su nueva curiosidad de mujer.
-bien ya estamos aquí CM, ahora si cuéntame todo sobre Keith-
-pues veras- comenzó la pelirroja con un suspiro -oye Britt,  ¿eso es sangre?- dijo señalando la oreja izquierda de su amiga tratando de distraerla
-¿donde?!- saco asustada una polvera de su bolso para usar el espejo, y al no encontrar nada le hizo una mueca a su amiga, claro no sin antes admirar sus nuevos accesorios -mentirosa¡, ya deja de hacerte la tonta y cuéntame- al parecer esa curiosidad femenina no la dejaba en paz, casi tanto como la ansiedad que le provoco no usar los aretes
-de acuerdo, veras Keith es hijo de un amigo de mi padre, lo conozco desde que somos niños, aunque lo deje de ver cuando entro a la universidad, como podrás notar es tres años mayor que nosotros, después cuando nosotros fuimos los que ingresamos a la escuela lo volví a encontrar, un año antes de graduarse-
- y desde cuando quiere contigo- interrumpió curiosa la bella
-el no quiere conmigo! No inventes cosas-Respondió molesta Clarisse quitándose las gafas para limpiarlas con su camiseta
-no te hagas la tonta, es obvio que le gustas, cuanto tiempo llevas rechazándolo y sobre todo, ¿por que?- Brittany volvía a la carga sin saber lo que provocaría
-bueno Keith siempre a sido muy lindo conmigo, pero fue desde que nos reencontramos en la universidad que ha intentado salir conmigo-
-y por que no aceptaste salir con el si te agradaba?-
-es que yo prefería salir con Josh y contigo, tu sabes lo que sentía por ti, no perdía las esperanzas-
-es decir que no lo veías seguido?-
-de hecho si, el me visitaba seguido e insistía en salir, incluso una vez me pidió ser su novia-
-¿y porque lo rechazaste?!, debiste decirle que si!-
-bueno... Yo... No...- los hermosos ojos de la pequeña pelirroja comenzaron a humedecerse, asi que los limpio rápidamente con una servilleta
-que pasa linda? Ten confianza yo te escucho- la rubia tomo la mano de su amiga para reconfortarla y darle ánimos suficientes para desahogarse
-re... recuerdas la ultima vez que estuviste solo en mi casa?- los recuerdos llegaron de golpe a la mente de Brittany, y en su mente comenzaron a reproducirse claramente.


     Hace algunos meses atras en casa de Clarisse:

     Clarisse acostumbraba quedarse en casa la noche del domingo para estudiar y poner en orden sus proyectos escolares, eran ya las dos de la mañana, el tiempo se le paso sin sentirlo por su apasionada labor de estudio; estaba a punto de irse a la cama cuando el timbre de la puerta comenzó a sonar de manera insistente, de tal forma que la joven no lo quiso ignorar y se dirigió a la puerta.

-quien es?- pregunto antes de abrir, después de todo era muy tarde
-abre... Abreme CM, soy Brett- aunque la voz estaba deformada por haber bebido de mas, para Clarisse era inconfundible y abrió la puerta inmediatamente
-que tal Brett, que haces aquí?, pasa-
-hoolaaa CM, salí de fiesta y me metí en problemas con unos tipos, trate de ligarme a una chica y su novio se enojo, así que este es el lugar mas seguro para esconderme- al entrar, Brett inmediatamente se dirigió a la cocina y abrió el refrigerador para tomar una cerveza y algo de comer
-¿y Josh? Porque no esta contigo?- pregunto Clarisse extrañada, mientras lo seguía por todos lados como si fuera un cachorro
-el enano aburrido dijo que tenia que estudiar, ya lo conoces jaja- con su bebida y comida en la mano el ebrio chico se tiro en un sillón de la sala - entonces ¿me puedo quedar?-
-ya sabes que esta es tu casa, déjame recoger mis cosas y preparo el estudio para que ya te acuestes a dormir

     Para una chica enamorada es imposible mirar los defectos del objeto de su amor, por eso no le importaba lo impertinente e insoportable que fuera Brett, ella siempre lo justificaba y ayudaba cuando podía.

-listo Brett, tu cama ya...- cuando volvió a la sala, el intento de "don juan" ya estaba dormido, lo miro con ternura y armándose de valor lo despertó con un dulce beso en la mejilla
-he he¡. Si claro, ya voy, ayúdame- el petulante hombre se levanto con dificultad y apoyado en Clarisse llego a la habitación que su anfitriona le tenia preparada, el dulce aroma del cabello de la roja invadió su nariz, si bien a Clarisse no le gustaba arreglarse ni peinar su cabello, si era una mujer muy limpia y por lo mismo su enmarañada cabellera siempre olía bien -oye, te he dicho alguna vez que hueles muy bien?- pregunto Brett con algo parecido a una voz seductora, mientras acariciaba los rojos rizos
-jiji, no nunca- las mejillas de la joven comenzaron a tomar color
-oye tu piel es muy suave, no me había dado cuenta- le decía mientras acariciaba su mejilla, en ese momento el rostro de la joven ya era del color de su cabello
-Brett, yo...- no pudo decir mas, por que el hombre la tomo de la cintura y la acerco a el, y con su mano izquierda retiro los gruesos lentes que cubrían sus ojos
-tus ojos son hermosos rojita- era la primera vez que Brett era cariñoso con Clarisse, así que la tenia totalmente desarmada, la beso apasionadamente, ella no tuvo fuerzas para resistirse, y aunque las hubiese tenido no lo habría hecho, estaba perdidamente enamorada.



     Para cuando se dio cuenta Clarisse ya estaba desnuda sobre el sofacama del estudio, el mismo Brett se sorprendió de ver el cuerpo de la pequeña pelirroja, su piel alabastrina bellamente salpicada de pequitas, su menudo talle y sus senos y caderas en perfecta proporción acomodados sobre su abundante cabellera, sumado a un semblante nervioso incluso un poco asustado, le hacían parecer una doncella medieval en su noche de bodas, la joven estaba dispuesta a todo a pesar de las reservas que su virginidad le imponía.

     Brett también se desnudo rápidamente, se recostó junto a ella y como era su costumbre comenzó a estrujarla y morderla, ella no sabia lo que era estar con un hombre, esto y el amor que sentía por aquel chico le hacían sentir que esas eran bellas caricias, al no saber que hacer la dulce joven se limitaba a dejar que Brett la hiciera suya como mejor le pareciera, y a cada caricia, beso, o mordida le hacían sentir descargas eléctricas en su cuerpo. 

      llegado el momento de la verdad, Brett la levanto y abrió las piernas de la roja bruscamente, la nerviosa joven permanecía en silencio esperando experimentar aquellas sensaciones de las que solo había leído o escuchado, pero el aun no lograba su erección, el alcohol y el cansancio se lo impedían, en vano intento empujar su flácido miembro contra la delicada vagina, cada vez con menos ímpetu; Clarisse soporto todo por la ilusión del amor pero después de muchos intentos el patán se quedo profundamente dormido sin lograr nada sobre una decepcionada mujer, que no pudo hacer mas que suspirar y sonreír, conformándose tan solo con el hecho de estar junto al hombre que amaba; después de un rato el sueño la venció y juntos se quedaron profundamente dormidos en el estudio hasta el dia siguiente.

     El mesero llego para sacar a Brittany de su pasaje mental, las dos chicas pidieron lo que deseaban comer y el joven que las atendió les dijo que les traería su orden inmediatamente, en cuanto se fue, la rubia reanudo la conversación

-ok CM, si recuerdo aquella ocasión, y que bueno por que gracias a eso fue que me reconociste aquella noche que llegue a tu casa transformada, si no te hablo de eso al oído tu jamas hubieras creído que yo era yo, pero... ¿eso que tiene que ver?-
-es que nunca te conté lo que sucedió mientras dormías- ahora la que comenzaba a tener recuerdos era la roja



    Son las dos de la tarde, la primera en despertar es Clarisse, Brett aun sigue roncando, la borrachera fue pesada y ademas el chico no tiene por costumbre levantarse temprano, la ilusionada pelirroja se dirigió a la cocina para preparar algo de comer, conocía de sobra a Brett y sabia que despertaría con apetito, en eso estaba cuando sonó el timbre de la puerta.

-hola! Keith que gusto verte pasa-
-hola Clarisse, me tranquiliza verte bien, fui a buscarte a la universidad y al no encontrarte pensé que estabas enferma o algo así- el joven medico le entrego un pequeño ramo de flores que llevaba para ella
-gracias- Clarisse las recibió algo apenada, n se sentía bien de recibir un presente sabiendo que tenia a un hombre en la casa
-vengo a invitarte a salir, tengo algo muy importante que decirte- le propuso sonriente el doctor
-no puedo salir en este momento,  estoy algo ocupada, si quieres dímelo ahora-
-ok- Keith suspiro profundo y tomo la mano de Clarisse -tu sabes cuanto me gustas roja, tiene mucho tiempo que quiero decírtelo, pero solo al no verte donde siempre y sentir temor de perderte, encontré el valor para hacerlo así que te pregunto, quieres ser mi novia?-
-Keith, eres muy lindo y sabes que te quiero mucho pero justo ahora acabo de iniciar una relación-
-ooh, lo siento, no lo sabia, pensé que no tenias pareja- la decepción era evidente en el pobre chico, pero su madurez hizo acto de presencia - bueno no te molestare mas, discúlpame por incomodarte y si me necesitas, sabes que cuentas conmigo- triste, el hombre se dirigió a la puerta y se fue dejando a Clarisse un poco apenada

     Para la pelirroja esa no era una situación común, en pocas horas el chico del que estaba enamorada casi le hace el amor, y otro chico guapo que conocía desde hace tiempo le había pedido ser su novia, sin embargo ya había tomado su decisión; cuando tuvo listo el abundante  desayuno justo como le gustaba a Brett, lo puso en una mesita de servicio y se lo llevo al rubio que aun no despertaba

-levántate dormilón, el desayuno esta servido- le hablo cariñosa mientras colocaba la comida a un lado del sofa-cama
-eh, que, ¿donde estoy?- pregunto aun confundido, pero al ver a Clarisse sentada a su lado recordó todo y con tono indiferente le dijo -a eres tu-
-si amor, mira te traje el desayuno como te gusta, cómelo antes de que se enfrié, también te traje aspirinas para el dolor de cabeza-

     Brett tomo la mesita de servicio, ingirió las pastillas primero, pasándolas por su garganta con algo de jugo y luego comenzó a devorar todo, sin siquiera darle las gracias a su anfitriona, que lo miraba feliz mientras engullía los huevos, el tocino y el pan con mantequilla que con cariño le habían preparado, Al sentir la mirada de la chica, el insufrible tipo pregunto.

-¿por que me miras así?-
-lo siento cariño, es que estoy muy feliz por lo de anoche- contesto sonrojada
-aaah, por eso, mira CM es mejor que lo olvidemos si?-
-¿por que?- cuestiono sorprendida - Si lo dices por que no pu...- entonces fue interrumpida por un furioso Brett
-eso no fue culpa mía!, lo que pasa es que no me existas para nada, solo mírate a ningún hombre se le pararía contigo, lo mejor es que no se lo digamos a nadie,entendiste?, A nadie, y menos al enano es capaz de exigirme que me case contigo y yo tengo una reputación que cuidar, mejor tan amigos como siempre ok, y por favor no vuelvas a llamarme amor-
-de... De acuerdo- respondió la frágil joven con la voz quebrada y la mirada al suelo.



     Cada palabra que salia de la boca de ese hombre iba partiendo pedacito a pedacito el corazón de Clarisse, que sentía como las ilusiones que había construido se iban haciendo polvo por el maltrato y desprecio con el que le hablaba el que ella creia era el amor de su vida.

      inmediatamente después de terminar de comer, Brett se vistió y se fue sin siquiera despedirse, ella levanto los utensilios del desayuno y los llevo a la cocina, lavo todo, lo seco y acomodo en el lugar que  correspondía,todo como si fuera un zombi, se dirigió a su habitación, entro al baño y se miro al espejo durante unos segundos, como reprochándose a si misma el no ser la mujer que Brett deseaba, en ese momento estallo en llanto, un llanto que duro todo ese día.




     Secando algunas pequeñas lagrimas, Clarisse termino su relato a la que ahora es su mejor amiga.

-y después de eso, deje de frecuentarlo, lo veo muy esporadicamente, no tengo cara para verlo a los ojos después que lo rechace, y ademas creo que tenias razón, no soy suficientemente bonita, el merece algo mejor- al voltear a mirar a Brittany, noto como por sus mejillas corrían también un par de lagrimas negras - no llores, eso fue hace mucho-
-estas loca, no importa hace cuanto tiempo fue, me porte como un bastardo- le decía la rubia entre sollozos y tratando de limpiarse el rostro, que se ennegrecía con el rimel diluido -perdóname por favor, era mentira todo lo que te dije, ahora me doy cuenta que te lastime, si no pude hacértelo es por que estaba muy ebrio, tu eres muy hermosa, el "doc" seria muy afortunado en tenerte como pareja y por mi estúpida culpa ustedes no están juntos y felices como debería de ser- la magia le había dado a Brittany una sensibilidad femenina muy grande y aunque le incomodaba, reaccionaba así a casi todo
-cálmate Britt, ya no tiene caso sufrir, las cosas son así, yo ya me resigne, pero si te hace sentir mejor yo te perdone desde hace mucho, incluso antes de lo que te paso- las palabras de la roja eran sinceras y mientras se las decía a la rubia, también le daba un abrazo fuerte para reconfortarla
-pero de mi cuenta corre que vas a estar bien, y te prometo que antes de que vuelva a la normalidad y regrese a ser el imbécil que era antes me voy a encargar de que seas feliz, ya lo veras-

     En eso estaban, cuando un chico se acerco y en un tono que el creyó simpático le dijo a la rubia.

-oye lindura, por que no dejas al adefesio y vienes conmigo a dar una vuelta-

     Brittany soltó a Clarisse y le pidió un segundo de espera con una señal de sus dedos, saco su polvera y arreglo su maquillaje, se levanto y sonriendole al tipo, le rodeo su cuello con los brazos, y en cuanto sintió que el relajaba el cuerpo, zas! Le soltó un tremendo rodillazo justo en las "joyas de la familia" que lo puso a gemir de dolor en el piso con las manos en la entrepierna, la rubia puso su tacón derecho sobre el pecho del hombre y le dijo.

-eso es para que aprendas a respetar a las damas, y ademas mi amiga no es ningún adefesio, vayámonos amiga, este lugar ya se volvió desagradable-

     Clarisse asintió sonriendo, tomo su mochila, le paso la bolsa a su amiga y salieron del lugar muy sonrientes, dejando a todos los comensales con la boca abierta.





martes, 3 de diciembre de 2013

UN MÁGICO ORGASMO>TERCERA LUNA>CAPITULO CUATRO

CAPITULO CUATRO
"precoz"

     En el vecindario donde se encuentra la casa donde viven las chicas, regularmente las mañanas son muy calmadas, sobre todo las de los domingos, en las que el silencio es casi absoluto, pero no esa mañana en la que las chicas fueron despertadas por la alarma de reversa de un camión de mudanzas que se estacionaba en la casa de a lado, que había estado desocupada hasta esa mañana.



     La primera en asomarse fue Clarisse que por primera vez en mucho tiempo estaba desocupada, porque ahora era su amiga "Britt" quien se ofreció a preparar el desayuno.

-Britt¡ ven mira parece que tendremos nuevos vecinos- grito desde la ventana de la estancia
-ahora voy¡ dejame terminar con esto¡- contesto Brittany terminando de colocar los huevos estrellados en los respectivos platos y después fue corriendo hacia la ventana

     Detrás del camión de mudanzas, llego un auto compacto blanco cargado hasta el tope de cosas, de el bajo un joven muchacho de no mas de diecinueve años, era fácil deducir que era el nuevo inquilino, bastante guapo, cabello claro y una mirada tierna, casi infantil pero con un cuerpo que que denunciaba que ya era un hombre.


-¿que te parece?- pregunto Clarisse a su amiga sin dejar de observar al chico
-¿que me parece de que?- respondió Brittany con otra pregunta, mientras se dirigía a la barra de la cocina para comenzar a desayunar seguida de la pelirroja
-¿pues que si te gusta?- volvió a la carga entusiasmada Clarisse
-por supuesto que no, a pesar de mi apariencia CM a mi no me gustan los chicos-
-pero yo pensé que...-
-pues no pienses, por que no los encuentro atractivos para nada-
-pero entonces ¿como piensas romper el hechizo?-
-bueno, eso es harina de otro costal, efectivamente tengo que intentarlo, ¿tu crees que el nuevo vecino sea adecuado?- la rubia se rascaba la cabeza llena de duda
-no te preocupes voy a investigar y si no tiene ninguna novia y vive solo seria un buen candidato pues como no lo conoces no te seria tan raro-
-en eso tienes razón, solo espero que no se repita lo del imbécil de Michael-

     Las amigas terminaron de desayunar y por increíble que suene mientras Brittany lavaba los platos Clarisse se encargaba de vigilar al prospecto de héroe que regresaría a Brittany a la normalidad; la mañana siguio con tranquilidad, y unas horas después, el camión de mudanzas ya vació se perdió en el horizonte dejando al joven solo en casa.

     Una curiosa Clarisse fue y toco la puerta con el pretexto de presentarse con el y ponerse a sus ordenes, de esta manera le saco unos minutos de conversación, suficientes para obtener los datos necesarios, Clarisse tenia una cara tan ingenua que la gente le platicaba sus cosas con toda confianza y sin sospechar nada raro de ella y aunque nunca fue una chismosa esta vez lo hacia por ayudar a una amiga, al final le pidió un martillo prestado y corrió a casa a darle el reporte a Brittany.



-Britt¡ Britt¡ donde estas?¡- gritaba la pelirroja inmediatamente después de atravesar la puerta de la casa
-aquí en mi recamara jugando X-BOX- contesto la rubia sin apartar la mirada de la pantalla
-listo amiga, se llama Jhon, es soltero y vive solo tiene diecinueve años y acaba de ingresar a la misma universidad que nosotros, me parece que es muy amable y no te va a hacer pasar un mal rato, ahora todo depende de ti-
-guau¡, eres mejor que el FBI, pero ¿ahora que hago?- dijo Brittany nerviosa soltando el control y levantándose del sillón en el que estaba cómodamente sentada
-pues para empezar, ir a verlo y si puedes seducirlo de una vez, al mal paso darle prisa-
-va a pensar que soy una loca si voy a verlo así nada mas-
-por eso le pedí esto- dijo Clarisse con una sonrisa mostrando el martillo
-pero si aquí tenemos martillo esta en la caja de herramientas que nos presto Josh-
-ya lo se boba, es para que tengas el pretexto de ir a devolverlo,daaa¡-por primera vez  desde que conocía a Brett, Clarisse se atrevía a hacerle una burla, aunque no era a su amor platónico a quien iban dirigidas sino a su despistada amiga, incluso atreviéndose a darle un coscorrón en la cabeza - ahora arréglate y acaba con esto-
-ouch!de acuerdo-protesto la rubia sobándose la cabeza -Ufff, espero poder lograrlo esta vez -Brittany se dirigió al closet de inmediato pero antes se dio la vuelta para abrazar a su amiga una vez mas -gracias CM, dijiste que me ayudarías a pesar de todo y lo cumples, eres la mejor-



     La verdad es que Brittany no tenia la mas mínima idea de que hacer para "seducir" a Jhon como le había dicho Clarisse pero al momento de estar escogiendo su ropa, como siempre la magia comenzó a hacer de las suyas haciéndola escoger ropas que la hacían parecer un sueño erótico, esta vez escogiendo un micro-short, una blusita de algodón blanca, la que se puso sin sostén y unos tacones altos que hacían que sus piernas lucieran eternas como el universo.

     El maquillaje y su cabello quedaron perfectos, la rubia era la viva imagen de lo que los hombres llamamos "la chica de a lado" era la vecinita ardiente perfecta; tomando el martillo se dirigió a la casa de Jhon y toco el timbre, espero unos minutos y el muchacho abrió la puerta; sus rostro denotaba un poco de cansancio por las labores de la mudanza pero al ver a la belleza en su puerta no tuvo mas que sonreír.



-ho... hola, vine a devolverte tu martillo, soy la compañera de Clarisse, Brittany- saludo la rubia con mucho nervio
-mu... mu... mucho gusto yo soy Jhon- la timidez del chico era evidente lo que complicaría las cosas para la rubia
-me invitas a pasar?-
-si... Claro, disculpa- saliendo de su marasmo Jhon le cedió el paso a su vecina y cuando tuvo oportunidad de ver la parte posterior de su cuerpo, el contoneo de sus caderas lo termino de hipnotizar.

     La siguió atravez de la desordenada estancia, al no contar con ayuda de nadie, Jhon no había arreglado casi nada de su nuevo hogar
-veo que aun te queda mucho trabajo por hacer- menciono la joven mientras se abría paso entre un mar de cosas
-si tienes razón, pero es un precio pequeño por tener independencia- respondió el, frotando con notables nervios su brazo derecho
     Pensando en como animarlo a dar el primer paso, Brittany miraba para todos lados buscando un buen pretexto para animar a John a dar el primer paso; de repente noto que la cocina era el único sitio de la casa que estaba mas o menos arreglado, sin pensarlo realmente se dirigió caminando coquetamente hacia la barra de la cocina y de un saltito se sentó sobre ella y cruzando las piernas llamo a su anfitrión para tratar de conseguir su objetivo, en su mente la rubia repasaba todas las veces que una chica le había coqueteado, intentando encontrar la estrategia adecuada para llegar al chico, y muy a su pesar comenzó a fingir que Jhon le atraía y con voz melosa dijo

-ven amiguito no muerdo... a menos que lo pidas-

     Lo que Brittany nunca noto, provocado por el hecho de estar mas preocupada de sus propias reacciones, fue la enorme timidez y nerviosismo de Jhon, quien desde que la vio en la puerta comenzó a sudar frió

-cl... claro- contesto el chico y avanzo apenas dos pasos hacia ella mientras secaba sus manos sudorosas en los costados de su pantalón

     La labor de Brittany pintaba mas difícil de lo que ella se hubiera imaginado, suspirando y con la mirada en blanco bajo de donde estaba y se acerco a Jhon para tomar su mano con el pretexto de alabar su reloj, pero al tomarla parecía que el chico se acababa de lavar las manos de lo húmedas que estaban, soportando el asco trato de acercar su cuerpo al de el, por supuesto sin éxito ya que el asustadizo joven se alejo de inmediato con una risa nerviosa, atinando únicamente a tartamudear
-t... te... gu... gus... gustaría to... to... mar algo-
-bueno… tienes agua mineral-
-n… no lo… lo siento es que aun no he ido de compras, te importaría beber agua natural?- era evidente que el chico estaba realmente apenado
-si, como sea- contesto la joven ya un tanto desesperada
-dame un minuto, creo que la deje por allá- contesto rápidamente el atribulado chico y se puso a buscar una garrafa de agua que debía tener en alguna parte.

     Por fin, después de unos minutos Jhon le sirvió el agua a Brittany en una taza metálica, de esas que se usan en los campamentos, pues fue el único recipiente que tenia disponible; al momento de recibir la bebida, Brittany roso su mano con la de el muchacho, que al sentir el suave tacto de la piel una vez mas, comenzó a sentir que su "amiguito" comenzaba a reaccionar, Brittany al notarlo aumento la presión del momento para que su presa cayera por fin en la trampa.

     Al ver a Jhon tan nervioso Brittany no pudo evitar esbozar una sonrisa, era raro, pero la situación no le disgustaba del todo, se sentía bien tener el control de las cosas aunque fuera desde el angulo femenino, para continuar disfrutando de la situación sorbió un poco de agua para después lamer los restos de sus labios muy lenta y sensualmente, esta acción puso a Jhon en una posicion muy "dura" totalmente evidente aunque hacia vanos intentos por ocultarla con lo que tuviese a la mano.

     Después de un rato, la diversión de Brittany se fue convirtiendo en fastidio, pues Jhon, a pesar de desearla con todo su ser no encontraba el valor para dar el ultimo paso, en su mente, la aburrida chica solo podía pensar en que hacer para acabar de una vez con ese tedioso asunto.

-que calor hace, no crees?- le dijo Brittany a Jhon, abanicando con una revista su busto, provocando que una gota de sudor lo recorriera lentamente, para ese punto el muchacho ya tenia el rostro enrojecido un poco por la excitación y otro poco por la vergüenza, la erección de su miembro estaba a punto de romper sus pantalones.

     Brittany noto el bulto en la entrepierna de Jhon, sabia que estaba a punto de lograr romper la resistencia y timidez del chico, todo con la esperanza de que con su juventud y vigor lograra lo que Michael no pudo o mas bien no quiso hacer.

      Asi que siguiendo al pie de la letra aquel dicho que dice "a situaciones desesperadas medidas desesperadas" hizo su ultima jugada.
-si con esto no se abalanza sobre mi, me rindo- pensó Brittany para si misma y fingiendo que volvería a beber, derramo toda el agua que tenia sobre su blusa lo que obviamente provoco que esta se transparentara dejando a plena vista los pechos erectos de la rubia.
-ho, lo siento que torpe soy, mira como me he puesto- dijo con una voz ingenua y dulce cubriendo sus pezones con sus manos
-ouh, ouh, aaah, aaaah- gimió el pobre Jhon que no resistió mas y respirando  agitadamente cubría su entrepierna con un libro que tomo de un estante y se daba la vuelta apenado.
-que pasa Jhon?- pregunto ella con preocupación genuina, a pesar de todo aun había un hombre en su interior y recordaba lo dolorosa que podía ser cualquier cosa en los genitales
-na... nada, ouuh- respondió el con gesto de intranquilidad mas que de dolor
-dime, anda, te quiero ayudar- le decía mientras se acercaba a el
-no nada, en serio, no te preocupes- con un movimiento rápido no dejo que la chica lo tocara.
      trato de alejarse de ella caminando hacia atras, pero para su mala suerte un balón de basketball lo hizo tropezar y al caer al piso por tratar de detenerse usando sus manos, descubrió su entrepierna dejando a la luz una mancha que evidenciaba lo que había sucedido, Brittany se quedo de una pieza, llevo sus manos a su rostro sorprendida por haber hecho que Jhon se corriera sin siquiera tocarla, a la sensación de sorpresa le siguió la decepción, por que todo resulto en vano, sin embargo pensó.
- si fuera yo me gustaría otra oportunidad, ademas ya vació deberá poder resistir mas-

     Le ofreció ayuda para levantarse y aunque al principio Jhon estaba reacio a aceptarla, con una sonrisa la rubia le dijo.

-no te preocupes amiguito, esto le pasa a cualquiera- y mas tranquilo Jhon se levanto con la ayuda de su hermosa invitada; Al momento de levantarse el muchacho recibió una vista panorámica del frente privilegiado de Brittany que seguía visible a traves de la blusa mojada, lo que aunado a su juventud comenzó una segunda erección.

-ok, veo que ya estas repuesto- dijo ella sonriendo -por que no limpiamos un poco esto y quizás después...- la beldad rubia tomo un paño que estaba sobre la barra de la cocina y abrió el pantalón del muchacho para limpiar su miembro, al ver aquel pene erecto, la joven apenas podia contener el asco, pero las ganas de romper el hechizo la hacian seguir adelante; pero por increible que parezca en cuanto el joven vecino sintio el roce de las manos de ella volvio a gemir eyaculando de nuevo, esta vez manchando el short de Brittany, quien dando un salto y un grito se retiro del apenado chico.
-aaash! Que asco!- grito ella, sin poder evitarlo, haciendo sentir mal a Jhon
-lo siento!, lo siento!, perdoname yo...-
-ok, ok, no hay problema- le contesto Brittany, respirando profundamente -de acuerdo no se si esto sea posible, pero intentemoslo de nuevo, si?-
-de acuerdo, yo mismo me limpiare, solo arrojame el paño por favor-
-esta bien, donde quedo? No vi donde lo tire- dijo ella buscando con la mirada
-hai, mira, en el piso detras de ti- le señalo el
-haa, ya lo vi- Brittany dio media vuelta dandole la espalda a Jhon y se agacho a recoger el paño, lo que provoco que el micro-short se metiera entre sus redondos gluteos, dejando una vista que al precoz chico no pudo soportar; Brittany aun no alcanzaba el paño cuando sintio que un liquido tibio y viscoso caia sobre su espalda y cuello, se levanto lentamente y de la misma forma dio media vuelta retirando con su mano lo que habia caido en su cuello y al ver la sustancia blancusca y pegajosa entre sus dedos, su reaccion no se hizo esperar.
-TIENES QUE ESTAR BROMEANDO!- le grito furica al chico que aun tenia los pantalones abajo y no sabia ni que decir -NECESITAS AYUDA URGENTE!-
-lo siento, no pude evitarlo,de verdad- dijo con el rostro ardiendole de verguenza
-hagamos de cuenta que esto nunca paso de acuerdo, por tu bien mantendremos esto entre tu y yo- dijo Brittany muy seria mientras se limpiaba las manchas con el paño y se dirigia a la puerta -haa, y por supuesto no me vuelvas a buscar, o le contare esto a todo el mundo, entendiste? guaak que asco!- tiro el paño al piso y se fue de vuelta a casa.

     Cuando llego, Clarisse estaba sentada en la sala estudiando, cuando vio llegar a su amiga molesta, inmediatamente fue tras ella. Ya en la recamara de Brittany, la rubia se desnudo y entro al baño para darse una ducha.

-que paso?- pregunto Clarisse curiosa
-bueno amiga, solo digamos que no funciono- contesto en tono un poco molesto
-lo siento- la rojita dijo apenada
-no te disculpes linda, no fue culpa tuya- le respondió desde la ducha ya mas calmada
-donde pongo tus cosas- pregunto diligente Clarisse levantando la ropa del suelo, ya mas tranquila de que su amiga no estuviera molesta con ella
-los zapatos en mi closet por favor, y la ropa tirala a la basura o quemala, lo que quieras-
-pero, por que?- Clarisse se quedo muy sorprendida, por que la ropa era nueva
-hay! CM, de verdad no quiero hablar de eso- contesto suspirando la rubia - solo digamos que ya se lo que sintió Monica Lewinsky cuando estuvo en la casa blanca-
-ok- contesto Clarisse y se dirigió hacia el deposito de basura que se encontraba afuera para cumplir con los deseos de su amiga, mientras caminaba, la roja cavilaba sobre lo ultimo que le había dicho Brittany -Lewinsky, Lewinsky, me suena ese nombre- justo al llegar donde estaba el contenedor, recordo todo sobre aquel escándalo, sobre todo lo ocurrido con el vestido azul.

-entonces si a Britt le paso lo mismo que a monica...- miro la ropa entre sus manos sorpremdida un segundo, para luego arrojarla al deposito y entrar a la casa gritando a lavarse las manos por lo menos unas diez veces.

*****

     Espero que la espera hay valido la pena, si no háganme saber su opinión ya saben que estoy para servirles ya sea en los comentarios o en el correo, se que lo he dicho antes pero prometo tratar de no atrasarme tanto, nos vemos pronto.

ATTE.
ESCRITOR TG




jueves, 31 de octubre de 2013

UN MAGICO ORGASMO>ESPECIAL DE HALLOWEEN

"sin salida"

     Las noches en la ciudad de Los Ángeles suelen ser tibias y agradables, pero por alguna razón esta era la excepción, hacia frió, mucho, tanto que calaba los huesos.



     En los alrededores de la casa de fraternidad de pecta gama se encontraban tres sombras que merodeaban cerca de una de la ventanas del primer piso, eran dos chicas, una pelirroja y una rubia que estaba al frente y tras de ellas un chico que vigilaba constantemente sus espaldas.

-no estoy seguro de que esto sea una buena idea Brittany- susurro Josh sin descuidar la retaguardia
-ya cálmate enano, no seas cobarde y ponte atento, vigila que no venga nadie- contesto la chica también susurrando -¿esta es la ventana indicada CM?-
-si, esta es la ventana de la biblioteca donde están los libros clasificados-
-bien¡, hagamoslo-

     Josh se paso al frente con una herramienta para abrir la cerradura de la ventana, con fuerza pero con cuidado logro abrirla y los tres allanadores entraron sin hacer ruido, cobijados por la obscuridad y sus trajes negros.

-todavía estamos a tiempo Brittany, vayámonos de aquí, esto no es correcto- insistió el joven
-si quieres vete, ya hiciste lo que te toca- le contesto en su acostumbrado tono grosero
-no voy a dejarlas solas de ninguna manera-



     El salón al que entraron era el mismo en el que Orchid los recibió la ultima vez, sin embargo de noche era muy diferente, la oscuridad provocaba que todo se viera tan tenebroso que la mente jugaba bromas, ademas el frió y el viento de esa noche provocaban en cualquiera una sensación de vació en el alma; los cuadros parecían cobrar vida y seguir con la mirada a aquellos que estuvieran cercanos, para Clarisse que conocía bien esta habitación era aterrador estar aquí y tener la sensación de ser vigilada.

      Detrás del escritorio de Orchid se encuentran los libros secretos que los ladronzuelos buscan, Brittany enciende una linterna de mano para buscar, el lenguaje en los lomos de los libros es desconocido para ella y por eso le cede la lampara a Clarisse que encuentra el libro indicado en poco tiempo, era un libro de aspecto muy antiguo, sellado con una cinta roja, sus hojas ya estaban amarillas y carcomidas, en la pasta estaba dibujado un pentagrama con palabras en un lenguaje extraño y parecía estar forrado de piel una piel demasiado parecida a la humana.



-este es, el titulo habla sobre maldiciones antiguas-
-excelente CM, ábrelo y busca como deshacer este estúpido hechizo- le atizo impaciente Brittany
-no estoy muy segura de esto, yo no tengo permiso de leer esto y presiento que algo malo va a pasar- 
-ella tiene razón tengo una sensación en mi interior que no me gusta- dijo Josh apoyando a la roja
-los dos son un par de cobardes, dame eso yo lo voy a abrir- les dijo la otra chica impaciente, arrebatando el libro de las manos a Clarisse.

     En el momento que Brittany abrió el libro un fuerte viento se desato entrando por la ventana arrojando el viejo libro al suelo, la ventana se cerro sola provocando un gran estruendo, Josh corrió hacia ella para tratar de abrirla pero le fue imposible.

-esta atorada¡- dijo mientras hacia un gran esfuerzo-

     Josh tuvo que dejar de intentar abrir la ventana por que las cortinas dela habitación comenzaron a cerrarse solas, una tras otar de golpe provocando una gran obscuridad apenas invadida por la tenue luz de la linterna que Clarisse tenia en la mano.

-tratemos de salir por aquí- grito Brittany señalando la puerta principal, pero ninguno de ellos pudo moverse un centímetro.

-AAGG¡ que... esta... pasando- grito Josh
-aaayhh... no... puedo... moverme...- gimió la pobre Clarisse tratando de hacer un esfuerzo para dar un paso, tirando la linterna al piso provocando que se apagara, dejándolos completamente ciegos
-no, no, no, NO... OTRA... VEZ¡- grito la rubia comenzando a entrar en pánico, pues ella conocía perfectamente esa sensación.



     De entre lo mas profundo de las sombras se fue dibujando la figura de Orchid que parecía materializarse de la nada.

-pero que tenemos aquí?- pregunto con una sonrisa malévola, mientras con un movimiento de su mano encendió las velas de un candelabro que daban a su rostro una iluminación que la hacían ver como salida del mismo infierno -tres ladrones inexpertos y desesperados-

     Con otro movimiento de su mano, controlo el cuerpo de sus prisioneros haciéndolos flotar a unos centímetros del piso y colocando sus cuerpos en posición como si estuvieran encadenados con grilletes de pies y manos.

-ven aquí pequeña traidora- se dirigió a Clariisse atrayendola hacia ella con su dedo indice, y cuando la tuvo cerca la abofeteo - PLAF¡ así es como pagas la confianza y aprecio que te dimos en esta casa-
-perdón, yo... solo quería ayudar a mi amigo...- respondió la pequeña comenzando a llorar de miedo y arrepentimiento
-ya se que esto es culpa de ese ENGENDRO- grito señalando a Brittany
-BASTA, déjala es a mi  a quien tienes que castigar- suplico la rubia
-señorita, por favor per...mmm. mmm- quiso replicar Josh pero fue interrumpido por que sus labios fueron sellados mágicamente 
-tu cállate¡, aquí los hombres no tienen opinión- y con un gesto lo arrojo al fondo de la habitación estrellándolo contra un muro -y tu traidora vas a pagar con lo que mas aprecias de ti misma.




     la negra uña del dedo indice de Orchid se convirtió en una filosa garra que coloco en la frente de Clarisse y comenzó a atravesar su cráneo poco a poco, provocandole un dolor insufrible a la frágil joven que soltó un ultimo grito ensordecedor, en un segundo la cruel bruja retiro su dedo dejando una herida por donde salieron completos los sesos de Clarisse y después Orchid la dejo caer de golpe en el charco de sangre que se formo en el suelo.

-NOOOOOOO¡ CM, LA MATASTE MALDITA- grito Brittany incriminando a la hermosa pero fría morena
-por supuesto que no, ella no esta muerta, verdad hermana-

     Lo que la rubia vería era inverosímil, Clarisse se levantaba del piso lentamente, con la mirada perdida y la herida en su cabeza aun sangrante, estando completamente de pie, para responder a su nueva ama solo alcanzo a gruñir.



-grrrraaaaa¡-
-lo ves engendro, ella no esta muerta solo la libere de ti-
-no, la has hecho un zombie sin cerebro, déjala ella no tiene la culpa- repetía la rubia entre lagrimas y sollozos
-por supuesto que no la tiene, la culpa es tuya por haberla hecho traicionar a su fraternidad¡- mientras le decía esto la tomaba del cabello para levantar su rostro y obligarla a mirar el despojo en el que se había transformado su mejor amiga - obsérvala bien, ahora por tu culpa ella sera mi esclava para siempre JAJAJAJA.- las risas de Orchid parecían salir del mismísimo infierno, retumbando en las paredes del salón.- esclava dame el libro¡-

     Con movimientos lentos y obteniendo como respuesta solo gruñidos y balbuceos la zombie obedeció a su nueva ama levantando el antiguo libro del piso, en cuanto lo tuvo, la bruja lo abrió con un movimiento de su mano y usando su dedo una vez mas atrajo el cuerpo desmayado de Josh, ante el llanto impotente de Brittany.

-NO¡ A EL NO POR FAVOR TE LO SUPLICO-
-ya deja de llorar estúpida, tu los condujiste a su desgracia, por tu egoísmo e incompetencia- el indefenso hombre se encontraba totalmente inconsciente frente a Orchid, que poniendo la mano sobre el pecho de el, comenzó a recitar un conjuro en un lenguaje incompresible
-QUE LE HACES?¡, DEJALO TE LO SUPLICO HARÉ LO QUE QUIERAS, POR FAVOR- el llanto y las suplicas de Brittany no cesaban, pero la cruel mujer solo los disfrutaba sin hacer el menor caso a ellos.
-como te dije, los hombres aquí no valen y como te negaste a cumplir tu castigo ahora has arrastrado a tu mejor amigo, casi tu hermano a vivirlo contigo.

     La mano de Orchid resplandeció en rosa e inmediatamente después en aquella luz blanca que la rubia nunca olvidaria.

-NO, A EL NO LE HAGAS ESTO, ME QUEDARE AQUÍ A SERVIRTE DE POR VIDA O  MATAME SI QUIERES, PERO NO LE HAGAS ESTO A EL¡-
-ya es tarde, jajajaja- le respondió con una sonora carcajada.

     Lo primero que escucho la chica fue el grito de dolor de su amigo cuando frente a sus ojos comenzó la transformación, Josh fue vuelto en si por la sensación de huesos crujiendo y músculos desgarrándose, abriendo los ojos solo para mirar como su atlético y varonil cuerpo se iba transfigurando en el de una mujer, con senos enormes que le provocaban dolores insufribles mientras crecían en su pecho.

     Al terminar la transformación la bruja estrello su ahora frágil cuerpo femenino contra el piso helado, y con un ademan de desprecio sobre la chica que estaba a sus pies , desgarro sus ropas dejándola completamente desnuda.

-¿que pasa?, ayúdame por favor- suplico apenas con una voz audible la ahora joven morena
-regresamelo¡, por favor, te doy todo, mi fortuna, mi vida, mi sangre si quieres pero no lo atormentes mas- seguía implorando inútilmente la rubia que continuaba suspendida en el aire sin poder moverse
-crees que aquí acabo todo?, pero si aun falta lo mejor, hay que darle la bienvenida a esta nueva "hermana", Clarisse, abre la puerta¡-

     La obediente esclava , cumplió la orden tan rápido como pudo, y de entre las puertas surgió un grupo de entes iguales a Clarisse, listos a obedecer las ordenes de Orchid.




-desgraciados, vengan a atender las necesidades de esta "chica"- les ordeno en tono sarcástico mientras la bruja volvió a tomar de los cabellos a Brittany para obligarla a mirar lo que los zombies estaban a punto de hacer
-detenlos, detenlos por favor te lo ruego-
-ya es tarde para rogar, observa y sufre lo que has causado JAJAJAJA-

     los horribles entes se movieron hacia Josh que aturdido no podía huir, aunque lo intentara estaba demasiado aturdido por los golpes y sin fuerzas por la transformación; en cuanto lo alcanzaron lo sujetaron de brazos y piernas, abriendo sus extremidades inferiores dejando al descubierto su nueva y delicada vagina, uno de los monstruos saco un putrefacto pero erecto miembro y comenzó a violar a la joven una y otra vez sin piedad, y al momento de abrir su boca en un grito desgarrador, otro podrido miembro se introdujo en su boca hasta el fondo de su garganta acallando su alarido, todo esto sucedía frente a Brittany que impotente lloraba y gritaba pidiéndole perdón a sus amigos.

-Clarisse¡, acaba ya con el sufrimiento de la chica¡- ordeno la jefa de la casa de fraternidad y la joven esclava tomo una daga del escritorio y lentamente se acerco a Josh que seguía siendo ultrajada sin tregua, y levantando la daga sobre el vientre de la indefensa chica, la clavo hasta la empuñadura sin el mas mínimo remordimiento, mientras Orchid con una sonrisa obligaba a Brittany a presenciar cada acto de horror.

-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO¡-













-DING, DONG-
-DING DONG-
-DING DONG-

     El timbre de la entrada de casa de Clarisse sonaba insistentemente, lo que hizo que Brittany despertara sobresaltada, respirando agitadamente y con la boca totalmente seca, se levanto del sofá en el que estaba recostada, y con pasos pequeños y muy precavida se dirigió a la puerta, al abrirla se encontró con tres pequeños que con alegria levantaban sus bolsas gritando...

-DULCE O TRAVESURA?¡-

     Suspirando aliviada, con una sonrisa tomo el tazón lleno de dulces que estaba junto a la puerta y premio a los pequeños con algunas golosinas.

-ufff¡ que alivio, todo fue un sueño- se dijo a si misma mientras cerraba la puerta y daba la vuelta


  - AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA¡- 
-lo siento, ¿te asuste?- dijo Clarisse con voz de ultratumba provocada por un dispositivo electrónico de su magnifico disfraz de zombie
-¿que si me asustaste?, por supuesto que si tarada¡, ¿por que tardaste tanto?- respondió la rubia, totalmente pálida y con la mano en el pecho tratando de contener su corazón que parecía dispuesto a salir hay mismo.
-disculpa es que mi disfraz conlleva algo de trabajo a diferencia del tuyo-
-¿me estas criticando?- inquirió Brittany fingiendo enojo
-claro que no, pero tienes que aceptar que pudiste haber usado mas tela-



-aaish¡ ya no me molestes y vayámonos, que se nos hace tarde para la fiesta, ahh y ¿de que se va a disfrazar el enano?-
- de Cherr-
-¿QUEEE?¡-



   
     Feliz noche de brujas¡, ami me toca pasarla trabajando, pero espero que ustedes si puedan salir de fiesta y se la pasen de lo mejor, espero que este pequeño "one shot" les haya gustado, les aviso que tal vez no pueda publicar el sábado el capitulo semanal normal, pero haré todo lo posible, no se preocupen de no ser así, sin falta el domingo estará publicado, si quieren comenten.

ATTE.
ESCRITOR TG



sábado, 26 de octubre de 2013

UN MAGICO ORGASMO>TERCERA LUNA>CAPITULO 3

CAPITULO TRES
"las chicas quieren divertirse"

     El tiempo sigue inexorable su marcha, pero como bien dijo uno de sus amigos, Brittany no podia encerrarse en casa, asi que ella trata de seguir con su vida de la forma mas "normal" posible.






     Fiel a su costumbre, la rubia continuaba saliendo a correr las mañanas del sábado, solo que esta vez acompañada de Clarisse en sustitución de Josh, tal vez era por el hechizo o simplemente por que comenzó a pasar mas tiempo con ella, pero realmente la nueva joven comenzaba a disfrutar de la compañía de su mejor amiga.

     Al pasar corriendo, las miradas de los chicos del parque ya no podian evitar seguir a la sexy chica a su paso, y tampoco resistirse a silbar o decirle piropos, que iban desde los románticos como "de que jugueteria te escapaste muñeca", hasta los mas vulgares, "en esa cola si me formo"; a Brittany no dejaban de molestarle  todas estas cosas pero había aprendido a ignorarlas, consciente de que ella misma las provocaba al salir a acorrer vestida solo con microshorts y top deportivo.

-ya es hora de volver a casa- dijo Brittany mientras apagaba la alarma de su reloj

     Clarisse estuvo de acuerdo y se lo hizo saber asintiendo con la cabeza, dieron la vuelta y se dirigieron a casa; al llegar Brittany le propuso un plan.

-que te parece si vamos a almorzar y después de compras-
-estaría bien, pero tengo que hacer limpieza, hace un par de semanas que no lo hago y la casa comienza a verse descuidada- le respondió su despeinada amiga
- aaaw- suspiro decepcionada, pero un segundo después comenzó a sonreír -y ¿que te parece si te ayudo? y después nos vamos de paseo-
-¿si escuchaste que voy a hacer limpieza, verdad?- le pregunto escudriñándola con la mirada mientras acomodaba sus enormes gafas, extrañada de semejante propuesta.



-no me veas así, ya se que es extraño, pero tu y yo sabemos por que lo hago, así que no hagamos mas preguntas y manos a la obra- respondió contenta la rubia dirigiéndose hacia el cuarto donde estaban todos los utensilios para el aseo.

     La imagen era de ensueño para Clarisse, ahora si tenia una compañera de verdad, una "roommate", no una invitada; para comenzar, Brittany se recogió el pelo en un chongo bajo para que no se le maltratara, ya saben la vanidad ante todo, se puso una mascada rosa en la cabeza y unos guantes amarillos de hule para que no se le maltrataran las manos, y así comenzaron a hacer muy contentas su labor, mientras Clarisse aspiraba la alfombra y los muebles, la afanosa rubia limpiaba la cocina de cabo arabo sin dejar un solo rincón sin pulir, pero en ese momento Brittany sintió que algo le faltaba.

-oye preciosa, como que esto esta muy callado ¿no crees?- la roja no volteo siquiera -linda-  volvió a llamarle, pero nada, entonces tuvo que gritar -CM¡-
-eeee¡ si, que pasa - respondió sobresaltada
-te estoy diciendo desde hace rato que aquí esta muy callado, ¿por que no me hacías caso?-
-tal vez por el tono cariñoso y la forma en como me llamaste, pensé que estabas hablando contigo misma, no estoy acostumbrada a que me hables así- contesto la roja con una sonrisa desenfadada encogiendo los hombros
-bueno, supongo que ahora siento mas cariño por ti linda así que aprovéchalo mientras dure, pon algo de música, para que el quehacer se nos haga menos pesado- y mientras le sugería esto, se le acerco para darle un abrazo y un beso en la frente a su sorprendida amiga, que asintiendo ni tarda ni perezosa encendió el equipo de sonido en modo radio, sintonizando una estación que Brett tenia guardada en la memoria del aparato para cuando visitaba a Clarisse junto con Josh, poniendo todo el volumen comenzó a escucharse al famoso grupo Metallica uno de los favoritos de "Brett".



   
 Ni siquiera pasaron treinta segundos de música cuando a Brittany comenzó a dolerle la cabeza y corrió a apagar el aparato molesta, lo que provoco la extrañeza de Clarisse.

-¿que pasa? pensé que esa canción era de tus favoritas-
-no se, pero de repente me molesto mucho el estruendo, y comenzó a dolerme la cabeza de una forma muy fuerte, tengo ganas de escuchar algo diferente-
-¿como que?-
-no se, sorprendeme¡-

     La chica de los lentes es de mente muy ágil, dedujo de inmediato que el hechizo estaba jugando con la mente de su amiga, así que para que se pasara su malestar, coloco una memoria usb en el equipo de sonido y presiono el botón de reproducir comenzando a sonar una muy especial selección de música, comenzando con...


     Con lo cual el humor de Clarisse cambio y volvió a ponerse contenta y amable, la chica de las gafas estaba feliz de poder compartir con "Brittany" las melodías que "Brett" le había criticado tiempo atrás; continuando con las labores que tenían programadas, La rubia al terminar con la cocina continuo barriendo y trapeando los pisos, mientras la roja dejaba las ventanas brillantes; la música continuo de lo mas divertida para las chicas, que dejaron las habitaciones en las que dormían como ultimo punto del recorrido de limpieza, y al comenzar lo hicieron a ritmo de la mas divertida de las canciones.




     Al escuchar la canción algo raro comenzó a pasar en el interior de Brittany, sin saber como comenzó a cantar como si conociera la letra de toda la vida, su amiga emocionada le siguió con los coros, y sin darse cuenta comenzaron a bailar juntas muy divertidas por toda la habitación de Clarisse, incluso tenían una coreografía que parecía haber sido ensayada por días, usaron la escoba y el sacudidor como micrófonos, parecían dos adolescentes de quince años jugando a ser estrellas de rock, luego se tomaron de las manos y comenzaron a dar vueltas saltando sobre la cama sobre la que cayeron riendo a carcajadas justo cuando termino el tema musical, que dando las dos acostadas contemplando el techo de la habitación como quien contempla la vastedad del universo.

-jajajaja, que divertido fue esto- expreso la roja sin parar de reír
-jijiji, si, me odio a mi misma por esto, en mi interior me siento como una tonta, pero lo disfrute mucho- le contesto la rubia también con la carcajada aun en su garganta
-aaaah,- suspiro Clarisse para tomar aire asumiendo un tono melancólico -yo se que es por el hechizo, pero aun así me gusto mucho pasar este tiempo como amigas, la verdad es que ahora preferiría tenerte a ti de amiga que a "Brett" de novio, seria fantástico que te quedaras siendo chica para siempre-
-ESTAS LOCA¡- Brittany se levanto de la cama como impulsada por un resorte y colocándose frente a ella comenzó a reñirle de forma airada -sabes lo que sucedería, ¿tu quieres verme como a Carla?, no puedo creer que digas esas estupideces, te comportas como una NIÑA IDIOTA¡- y salio del cuarto azotando la puerta, después de arrojar en la cara de Clarisse la mascada rosa que tenia en la cabeza.



     Clarisse, triste por que el encanto del momento se había vuelto a romper, como cuando estaban en el café del centro comercial, se levanto de la cama para seguir a Brittany y esta vez si pedirle disculpas, pero lo que sucedió al abrir la puerta... bueno solo digamos que no se lo esperaba.

-perdóname, no debí gritarte de esa manera- pidió humildemente la bella rubia, a una sorprendida pelirroja -yo se que mucho tiempo te he tratado como si fueras otro chico y eso no ha sido justo y ahora que me sucede esto, tu en lugar de alejarte me ayudas a sobrellevarlo, lo que pasa es que me aterra la idea de terminar siendo mujer para siempre y ademas convertirme en una esclava sexual, ¿me perdonas linda?- la chica abrazo a su amiga mientras dejaba escapar una pequeña lagrima que demostraba la sinceridad de sus palabras y aunque era notorio que este cambio era cosa de la magia no dejaba de ser benéfico para la relación de estas nuevas cómplices femeninas.
-tranquila, por supuesto que te perdono, yo solo dije lo que me gustaría eres la mejor y única amiga que he tenido y a tu lado he pasado momentos maravillosos, pero se que no te puedes quedar de este modo para siempre, y no me perdonaría si no te ayudo a volver a la normalidad- y mirándola a los ojos le dijo -te juro amiga mía que encontrare la forma de hacer que regreses a tu vida normal-
-gracias, snif, bueno...- inquirió Brittany limpiando sus lagrimas -terminemos esto, por que quiero que me acompañes de compras- 
-¿otra vez?, pero si fuimos apenas el miércoles, no me digas que necesitas mas ropa- pregunto la intelectual mientras se sacudía su alborotado cabello
-no CM, lo que quiero comprar son muebles para la que ahora es mi habitación, todo lo que esta hay es muy... muy...-
-¿masculino?- completo Clarisse
-exacto, y ademas te estoy llenando tu closet con mi ropa, y el sofa-cama ya no me parece cómodo-
-ok, pero ¿que vamos a hacer con mis cosas?-
-no te preocupes las llevaremos a una bodega, y en cuanto me recupere y regrese a mi departamento las regresaremos, por fa, es que esa sensación de ansiedad que siento es horrible si lo que me rodea no es femenino-
-bien, de acuerdo, apresuremos el paso-




     Al poco rato las amigas terminaron su labor y se arreglaron para salir, bueno solo Brittany se arreglo, se puso un cómodo pero sensual conjunto deportivo, se peino y maquillo como lo había venido haciendo hasta ahora, Clarisse a duras penas se paso un cepillo por su alborotada melena, se dirigieron al centro a recorrer las mas exclusivas tiendas de muebles de la ciudad, buscando la cama y demas muebles perfectos para la recamara de una linda señorita.

     Por el dinero no se preocupaban, Josh puso una tarjeta de crédito corporativa ilimitada a disposición de Brittany, claro que el plástico era solo uno adicional al de el, pues la chica no existía legalmente, así que Josh y la empresa respondían por todo; recorrieron muchas tiendas y la rubia se emocionaba con cada mueble que veía, para Clarisse era claro que en ese aspecto su amiga se acoplaba bien a su personalidad femenina, por que le tomo mucho el gusto a eso de comprar.

     Después de visitar mas de mil tiendas según Clarisse, cansadas se refugiaron en una cafetería a divertirse conversando, esta ves sin temores ni conflictos, dispuestas las dos a pasar lo que tal vez seria uno de los últimos momentos juntas.

-no pensé que escogieras ese tipo de muebles, son encantadores- comenzó la conversación Clarisse sorbiendo su capuchino
-yo tampoco, pero para que nos sorprendemos si ya sabemos lo que pasa por mi cabeza- contesto Brittany, para después posar sus labios sobre la pajilla de su frapuccino moka descafeinado light y absorberlo con un gesto de coquetería que tenia a los chicos de las otras mesas embobados observándola
-¿a que hora te dijeron que entregarían las cosas mañana?-
-a mas tardar al medio día, ya estoy impaciente por estrenarla-
-¿y vas a quitar todas mis cosas del estudio?-
-casi, solo me quedare con la pantalla y el X-BOX, parece que eso no le molesta a mi lado femenino- respondió guiñándole un ojo, al parecer un gesto que comenzaba a ser habitual en la rubia.

     Al otro día cumpliendo con lo dicho, la muebleria envió todos los artículos comprados por las chicas el día anterior incluyendo un hermoso cojín en forma de estrella que Brittany le dio como regalo sorpresa a su compañera, que tenia bordado por la parte de atrás la frase "no importa la magia,tu y yo siempre amigas... Britt y CM"



     Los empleados de la tienda descargaron y armaron todo casi de inmediato y un camión de la empresa que envió Josh, se llevo los muebles del estudio a una de las bodegas de la planta, quedando todo listo para que la dulce princesa rubia durmiera esta noche en su flamante recamara nueva.



******
       Hola, ¿que tal?, espero que se la estén pasando de maravilla, como podrán ver para Brittany las cosas cambian, ojala les este gustando la historia, ya el jueves es noche de brujas, y la publicación del especial de halloween esta cerca, de modo que pueden enviar sus felicitaciones para Orchid en su día festivo y tambien por transformar a Brett jajaja.

¿es mejor este disfraz o el anterior? pongan su respuesta en los comentarios

ATTE.
ESCRITOR TG