martes, 29 de julio de 2014

UN MAGICO ORGASMO>QUINTA LUNA>CAPITULO CUATRO

"DE VUELTA AL PASADO"
     El viejo reloj de pared que esta en la recamara marca las cinco y media de la mañana, sin necesidad de alarmas la hechizada abre los ojos, con lentitud se estira para desentumir su cuerpo, con sus dedos indice y mayor de sus manos talla sus azulados ojos, al virar su cabeza hacia la izquierda recuerda que no debe hacer ruido, pues en el sofa se encuentra dormido su mejor amigo; con calma y sin prisa, ella se levanta de la cama y se acerca a el para contemplarlo una ves mas.





     Lo mira con ternura, como quien ve a un cachorro, sabe lo raro que es el hecho de que tenga esos sentimientos, tambien genera culpa e incluso un poco de miedo por todas las dificultades a las que se enfrentaria de decidir aceptar su condicion, pero la calides en su pecho y las mariposas que vuelan en su vientre al estar cerca de el son mas grandes.

    
 El joven no nota la vigilancia de la que es objeto, una jornada agotadora y una conciencia limpia le permiten dormir como un tronco, su rostro se dirige hacia el respaldo del mueble que le sirve como lecho, adoptando una posicion fetal por lo ligeramente reducido del espacio, ella se concentra en su rostro cuando de repente por un movimiento automatico del cuerpo el se coloca boca arriba, Brittany se asusta un poco al pensarse descubierta, pero el pelinegro sigue profundamente dormido, por si acaso ella decide dejar de mirarle y le recorre por ultima vez, lo hace con una sonrisa que se borra justo al llegar a la parte media del cuerpo, aun en la leve obscuridad, por debajo de la frazada color blanco que lo cubre es notorio un monte que se erige solido, la rubia sabe perfectamente lo que es, en sus tiempos masculinos, ella misma sufrio de lo que los expertos llaman "erecciones matutinas involuntarias", es mas tampoco era la primera vez que veia una en otro hombre, pero esta vez la noto mas, le importo, en su mente penso "no, no otra vez", recordando cuando vio a su compañero desnudo en su casa, casi de forma involuntaria acerco su mano al abultado paquete

-se ve tan grande...- se susurro a si misma, con cuidado para no despertar a Josh retiro la frazada de los pies hacia la cintura, ella misma le habia desabrochado el pantalon la noche anterior asi que solo la ropa interior aprisionaba el objeto de su deseo, tan solo una delicada capa de tela de algodon aprisionaba aquello que tenia absorta a Brittany, lo intentaba pero no podia quitarle los ojos de encima -esta palpitando...- en efecto, como cualquier joven sano de su edad, Josh tenia estas reacciones matutinas con cierta frecuencia pero es obvio que antes no tenian reelevancia -es... Es... Enorme...- se encontraba absorta en aquel miembro que luchaba por escapar de su prision de tela, con nervios comenzo a extender su mano derecha, como atraida por una fuerza invisible, se movio pausadamente acercando su extremidad para tocar la entrepierna del indefenso chico que estaba en el quinto sueño; se acerco cada vez mas, segundo a segundo la distancia se reducia, la nacarada uña de su dedo indice rozo la protuberancia, fue entonces cuando una pequeña corriente electrica recorrio su cuerpo, llegando justo a su nuevo organo sexual, provocando una humedad que ella ya conocia, para su mala suerte Josh tambien sintio algo y sin despertar regreso a la posicion original en la que estaba.


     Brittany corrio al baño, cerro la puerta con discrecion para no hacer ruido, inmediatamente retiro el blumer que llevaba puesto, lo reviso y vio que estaba mucho mas humedo que la ultima vez, no necesitaba saber mucho de mujeres para saber que estaba exitada, exitada como nunca estuvo antes, exitada como "Brett" nunca estuvo antes

-que me pasa?- angustiada comenzo a hablar consigo misma -a mi no me deberia pasar esto, pero... Lo tiene tan grande- mordio su labio inferior y sin darse cuenta su mano derecha bajo a su entrepierna -y tan... Duro, mmm- su mano izquierda alcanzo uno de sus senos, acariciandolo suavemente - jiji, parecia una casa de campaña...- su respiracion se volvio jadeante, al recordar cuando vio desnudo a su amigo -mmm... Oooh... Que se sintira tenerlo entre las manos, haaa!- el ultimo gemido fue lo suficientemente fuerte para que se escuchara ella misma -pero que estoy haciendo?, aaayy- despacio saco sus dedos de su humeda vagina, incluso estaban escurriendo -caramba que fue eso, nunca me habia sentido asi, rayos por poco y cometo otro error si continuaba con esto... No quiero ni pensarlo- la hechizada aun tenia en cuenta lo que le paso en la primera luna, y no deseaba que la maldicion se apresurara, si algo necesitaba, era tiempo.



     El viejo reloj de pared que esta en la recamara marca las siete de la mañana, con la alarma del telefono sonando, Josh abre los ojos y se levanta pesadamente, la noche no fue buena, tiene el cuerpo adolorido por dormir en mala posicion, con paso lento, llega al telefono que esta en la mesita de noche y apaga la alarma, se estira y busca la maleta deportiva que contiene su poco pero efectivo equipaje, con rapidez entra al cuarto de baño y al cerrar la puerta se queda quieto solo por un segundo

-huele a ella, demonios que estoy diciendo, debo parar esto o nos vamos a arrepentir- con eso en mente tomo una ducha -y ahora que lo pienso en donde estara?-

     Terminando de ducharse y afeitarse, con velocidad se puso ropa limpia, un conjunto deportivo "under armor" con una playera de alta tecnologia que ajustaba al cuerpo, dejando ver su bien trabajada musculatura




     Al contrario de sus anteriores actividades, la escaleras las bajo con calma, disfrutando un exquisito aroma a cafe recien hecho y hot cakes calentandonse en la estufa, cuando llego a la cocina vio algo que no esperaba, pero que sin embargo no le sorprendio

-pense que esto lo hacias solo en tu casa- comento el chico mientras se sentaba en la barra desayunadora
-pues no, yo tengo estos "talentos" aqui tambien- contesto la atareada joven, que volteaba un hot cake
-y Marie?-
-aun no se despierta, espero terminar esto antes de que lo haga, quieres cafe?-
-por favor, estas lista para regresar?-
-tan pronto?- Brittany se sorprendia mientras servia el cafe humeante y delicioso
-tengo asuntos importantes en la oficina y en la universidad, y como ya me asegure que Marie esta bien, ya no puedo posponerlos-
-que quieres decir con que esta bien?, acaba de salir del hospital, necesita que alguien la cuide, por lo menos hasta que la den de alta total- la vehemencia con que la rubia hablo dejo en shock al chico
-pues si... Pero ya la oiste no quiere extraños aqui y nosotros no podemos quedarnos...-
-yo si-
-que?-
-yo si puedo, recuerda que solo soy oyente, asi que no importa si pierdo algunas clases, yo me quedare-
-y con que pretexto?, ya olvidaste tu posicion?-
-por supuesto que no, tu solo dile que te sentirias mas seguro si me quedo o algo asi, pero debes convencerla de que me quede, por favor, si?- volvia a aparecer ese tono especial que derretia la voluntad de Josh, esta vez acompañado de unos ojos de cachorro que derritieron su corazon
-pero es que yo... No... Que le voy a decir? Para ella eres una extraña-
-para ella soy tu prometida, vamos solo intentalo, la verdad... Soy yo la que necesita estar con ella- el tono serio de Brittany se torno algo triste -ayer me di cuenta de que no la conozco, de que en mi infame intento por ser como mi padre me olvide que ella existia, que no la extrañe como debia- la chica termino de hablar con un melancolico suspiro
-de verdad quieres hacerlo verdad?-
-si, necesito reencontrarme con ella, aunque ella no sepa que soy yo-
-y que vas a hacer con la maldicion-
-aun tengo tiempo, y si no logro romperla quiero tener un vinculo con mi madre, antes de que...- la sola idea de perder a la autora de sus dias helaba la sangre de la chica
-ni lo digas, solo ten cuidado, que no se de cuenta de la verdad-
-y segun tu como se daria cuenta, digo, no es que el cuerpo de las personas cambie todos los dias-
-ok, ok, en cuanto baje solo sigueme la corriente-



     El viejo reloj de pared que esta en la recamara marca las ocho de la mañana, Marie acostumbra levantarse con el canto de un ave que anida fuera de su ventana, a ella siempre le parecio extraño que desde que llego a vivir a esa casa el animalito cantara a esa hora, pero en su afan de tranquilidad decidio sencillamente aceptarlo como un regalo divino, sus habitos matutinos eran sencillos, como todo en su vida desde que enviudo, atras quedaron los dias en que tenia que importrle el mas minimo detalle en su vestir, su arreglo personal y su casa, todo por complacer a alguien que no lo apreciara; la apacible mujer se vistio, unos pantalones, un bluson, y listo, aun en sandalias, abrio la puerta de su habitacion y salio dispuesta a preparar el desayuno, sin embargo al bajar la escalera tambien fue presa del agradable aroma de alimentos preparandose
-buenos dias muchachos, pero hija, por que te molestaste?, ustedes son mis invitados-
-no es ninguna molestia Mam... Marie, tu estas aun convaleciente, y a mi me encanta levantarme temprano, digamos que no puedo evitarlo, verdad cariño?- mientras hablaba, Brittany servia una racion de hot cakes y una taza de cafe para Marie, por supuesto descafeinado
-he... Si claro, ya ves como es de vanidosa-
-pues deberias agradecerlo "querido" esto no se hace solo- replico ella presumiendo su perfecto arreglo personal
-pues en tu caso, "casi solo"- respondio Josh tratando de ocultar una sonrisa
-quieres mas cafe amor- con rapidez felina la chica dio un golpe en la cabeza a su supuesto prometido
-auch!-
-ya niños!, no peleen, te vez maravillosa querida, y tu Josh deberias agradecer que tu novia se esmere tanto en gustarte-
-si Marie tienes razon en ambas cosas- acepto el pelinegro ante el beneplacito de las dos feminas



     El viejo reloj de pared que esta en el pasillo marca las nueve y media de la mañana, despues de degustar el exquisito desayuno, Josh anuncio lo esperado.

-bueno Marie me alegra que estes bien, tengo que regresar hoy mismo a Los Angeles-
-como? Ya se van? Pense que se quedarian unos dias- la decepcion en la voz de Marie era evidente
-veras, lo que sucede es que tengo pendientes en la oficina que son importantes y no puedo dejarlos mucho tiempo-
-bueno, que remedio, el deber es primero verdad, es algo que me agrado de ti desde que eras niño-
-pero tengo que pedirte un favor Marie-
-el que quieras hijo, el que quieras-
-le prometi a Brittany que estariamos de paseo para conocer esta hermosa ciudad, pero como ya te dije no puedo descuidar la empresa, lo que te quiero pedir es que tu le des ese paseo-
-por supuesto!, yo encantada- a la anciana se le levanto el animo
-sabia que aceptarias, ademas me quedo mas confiado de que ella te cuide unos dias, por lo menos hasta que estes totalmente bien-
-gracias mi amor- llena de algarabia, Brittany se levanto del asiento y se arrojo a abrazarlo -sabia que podia confiar en ti-
-lo vez Marie, tenia muchas ganas de quedarse a pasear, jeje- Josh solo alcanzo a reir nervioso


     El viejo reloj de pared que esta en el pasillo marca las doce del dia, fuera de la casa, Josh arroja su solitaria maleta en el asiento del copiloto, acto seguido, va despiderse de las dos mujeres que lo esperan de pie en el portico
-bien me voy, el capitan Jones me esta esperando-
-que tengas buen viaje muchacho, cuidate mucho- Marie ofrecio un abrazo cariñoso identeco a cuando lo recibio
-saluda a CM, por favor explicale para que no se preocupe- la hechizada tambien lo abrazo y le dio un beso en la mejilla, ya cualquier pretexto era bueno para Brittany
-nos vemos en una semana- apurado el pelinegro subio al auto y agito la mano a modo de ultima despedida y segundos despues se perdio de vista en la carretera
-no te molesta si te hago una pregunta personal?- dijo Marie en tono agradable
-no, adelante- acepto Britt sonriendo
-por que son tan frios?, en el tiempo que estuvieron aqui no le diste un solo beso en los labios-
-heee... Bueno... Veras... Es que soy muy penosa y no soy cariñosa frente a extraños-
Fue la mejor respueste que se le pudo ocurrir
-pues quien lo diria, te ves como una chica moderna, pero en fin, te recomiendo que seas mas amorosa, si yo tuviera tu edad me comia ese bombon de un solo bocado- la picardia de la mujer mayor tomo por sorpresa a la joven
-mamá... Mamas vale que estes bromeando- corrigio apenas a tiempo -o me pondre celosa jajaja- ambas feminas rieron al unisono mientras entraban a la casa




      El viejo reloj de pared que esta en el pasillo marca las tres de la tarde, despues de ayudar con la limpieza de la cocina, Brittany comenzo lo que ella consideraba un reencuentro con su madre
-oye Marie, no deberias ya haber tomado tus medicinas?- le pregunto la rubia a su madre con genuina preocupacion
-es verdad muchacha, siempre se me olvidan, incluso la que debo tomar a diario para controlar mi presion-
-y por que no programas alarmas en tu celular?-
-bueno eso es facil de responder pequeña, simplemente por que no tengo uno- respondio Marie encogiendose de hombros
-pero... Por que?-
-bueno la pension que me asigno Brett me es apenas suficiente para mi manuntencion, compro comida y otras cosas para la casa, lo poco que logro salvar lo uso para mi material de pintura-
-y tu ropa, medicinas, la casa, como...?-
-todo eso lo maneja la empresa directa mente, las medicinas y la consulta lo paga el seguro, tengo asignado una partida para comprar ropa en una tienda departamental, eso no me molesta no soy victima de la moda, y la casa tambien la mantiene la empresa-
-yo... No... Lo entiendo- cada situacion era mas dificil de asimilar que la anterior para Brittany -tengo millones-
-de que hablas preciosa?-
-quise decir que se que Brett tiene millones-
-si los tiene, pero a el le enseñaron que las mujeres no debemos tener demasiada libertad, por eso su padre controlaba todos mis gastos, y Brett continuo haciendolo cuando lo nombraron heredero de todo y comenzo a hacerse cargo de mi-
-yo no lo sabia- dijo la rubia aun aturdida
-y no tenias por que saberlo, no te angusties, estoy acostumbrada-
-y por que no le dices nada, por que no le pides mas-
-no me gusta llevarle la contraria, cuando se trata de enseñanzas de su padre el no admite discusion, y no quiero que se enoje conmigo-

     Era el colmo, los recuerdos invadieron a Brittany, recuerdos de todas esas veces que su madre trataba de ir en contra de las "sagradas palabras" de Liam Mcarty, en todas ellas, groseramente Brett le mandaba callar y cuando era por telefono cortaba la llamada, de tal modo que con verguenza en su interior, la rubia admitio que su madre tenia razon en tener miedo del monstruo que era su propio hijo

-bueno, eso se acabo, en este momento vamos a comprar ese telefono, y yo misma te enseñare a usarlo y programarlo-
-pero niña, yo puesdo permitir que gastes tu dinero- replico inocente la dulce dama
-no te preocupes Marie, son ramas del mismo arbol- reiteraba Britt mientras se levantaba tomaba su bolso y despues agarro a Marie de la mano
-que quieres decir con eso-
-no te preocupes yo me entiendo, y preparate, por que despues del telefono nos vamos de compras-


     El viejo reloj de pared que esta en el pasillo marca las cinco de la tarde, pero ninguna de las dos mujeres lo puede ver o escuchar, por que se encuentra en la zona de tiendas mas importante de la ciudad, despues de pasar un rato en la tienda de telefonos, en donde Marie escogio un smartphone de lo mas sencillo, fue llevada casi a rastras por Brittany a una zapateria, donde a regañadientes acepto un par de comodos zapatos nuevos; despues de semejante odisea se detuvieron a comer en un agradable bistro que servia comida francesa, donde comiendo en silencio la joven noto algo en el semblante de su madre
-estas bien Marie? No te veo contenta, no te gustaron los zapatos que te regale-
-no es eso linda- la dulce mujer suspiro profundo -la verdad... Es que no los necesito-
-toda mujer necesita zapatos jiji- bromeo la chica
-jeje, pues yo no muchacha, durante mucho tiempo use ropa y zapatos muy finos, pero ninguno que yo escogiera o me agradara, hoy solo soy una mujer que disfruta de su libertad y de hacer lo que mas le gusta-
-comprendo, y que es eso que mas te gusta?-
-pintar mi niña, pintar, expresar mis sentimientos atravez de la pintura, no hay nada en el mundo que me haga ser yo misma mas que estar frente a un lienzo dando pinceladas, aparte de mi hijo eso es lo unico que me hace sentir viva-

     La mirada de Brittany se perdio por un momento, como si su cerebro tratara de recordar algo a toda costa, pero el recuerdo era muy borroso, despues de un minuto se dio por vencida, y poniendo su atencion en Marie de nuevo le dijo

-tengo una idea- de su bolso saco su telefono y comenzo una busqueda por internet, dos segundos despues... -eureka, aqui esta, en cuanto comamos el postre iremos-
-a donde?- era la pregunta obvia por parte de Marie
-es una sorpresa, confia en mi, la ultima vez que le di una sorpresa a alguien quedo muy satisfecha- el mesero se acerco con el carrito de los postres
-que desean para el postre madame, madmoasele?-
-pues tiramisu por supuesto- respondio la rubia




     El viejo reloj de pared que esta en el pasillo marca las seis y media de la tarde, el tiramisu que pidio Brittany, se quedo en la mesa a medio comer, la magia volvia a hacer de las suyas y no le permitio a la chica terminarlo, por muy sabroso que estuviera, mdre e hija estaban en un taxi rumbo a la sorpresa que Britt tenia preparada

-pense que te gustaba el tiramisu?-
-y me encanta, tu lo viste en tu casa-
-entonces, por que dejaste mas de la mitad?, era mucho mejor que el que yo hago-
-no lo se, talvez comi demasiado- la hechizada conocia bien el motivo por el cual no pudo comer igual, pero no se lo iba a explicar a la autora de sus dias

     El chofer del taxi se estacion frente a un edificio, Brittany se apresuro a cubrir los ojos de Marie

-que haces niña?- pregunto la dama sobresaltada
-te dije que era sorpresa, vamos- con dificultad bajaron del vehiculo, pues Brittany se negaba a soltar los ojos de Marie, cuando por fin lo lograron y estaban frente al edificio, la joven hablo -lista? Una, dos y tres!-

     Marie abrio los ojos, al principio le costo trabajo enfocar, pero cuando por fin lo logro la imagen ante ella la lleno de jubilo y alegria, estaban ante las puertas de  la mejor tienda de material para artistas de todo Boston; con lentitud, como si fuese a entrar en el paraiso, Marie atraveso la entrada del lugar, el sitio estaba hasta el techo de materiales para el trabajo pictorico, la sencilla señora parecia niña en dulceria no sabia por donde empezar; tras de ella Brittany tambien entro, y como en casi todos los lugares a los que entraba desde hace unos meses, un acpmedido muchacho le ofrecio ayudarla ni tardo ni perezoso,

-buenas tardes señorita, en que le podemos servir- se acomidio el dependiente, sin poder evitar poner cara de tonto
-gracias- tratando de disimular lo mas posible el asco que le provocaba el coqueteo del chico, la rubia dijo -ves a esa linda señora que esta ahí, pues de lo que te pida dale solo lo mejor, no importa el costo- con confianza la chica entrego su tarjeta de credito.

     Juntas, recorrieron pasillo tras pasillo, Marie estaba fascinada escogiendo, pinceles, diferentes tipos de pinturas, los mejores lienzos, en fin, incluso tres caballetes nuevos, por insistencia de Brittany



      El viejo reloj de pared que esta en el pasillo marca las ocho y media de la noche, justo en el momento en que Marie abre la puerta principal, se escuchan las campanadas que emite el antiguo aparato cronologico, tras de ella, una vez mas se ve a Brittany entrar a la casona con varias bolsas y paquetes, que consigue introducir con algo de dificultad

-no se por que no quisiste que nos acompañara un empleado de la tienda para que cargara los paquetes?- dijo la hechizada jadeante colocando su carga sobre la mesa del comedor
-ya te habia dicho que no me gustan los extraños en mi casa- contesto Marie muy quitada de la pena
-pues a mi apenas me conoces- replico su interlocutora
-pues si, pero desde que te vi senti que te conocia de toda la vida, no se por que, pero me inspiras mucha ternura niña-

     Impulsada por un sentimiento muy profundo, sin previo aviso, Brittany se abalanzo a abrazar a su madre por la espalda, estrechandola entre sus brazos tan fuerte como si no quisiera dejarla ir nunca

-gracias, necesitaba oir eso- estremecida la bella comenzo a llorar
-bueno bueno, que pasa linda?- Marie volteo para corresponder al abrazo
-na... Nada, es solo que estoy algo sensible, talves se adelanto mi ciclo o algo- tratando de sonreir Britt limpio sus lagrimas -que te parece si montamos tu estudio-
-encantada- respondio la mujer

     En una de las habitaciones de la casa, madre e hija comenzaron a limpiar y acomodar muebles y objetos, montando los caballetes, los lienzos, y todo lo que habian comprado, en cierto momento la joven tuvo que ir al sanitario. Despues de hacer sus necesidades, se dispuso a lavar sus manos y al mirar al espejo noto que estaba completamente desaliñada, sucia por el aseo del estudio y con el maquillaje corrido.

-desde cuando estoy asi?- se pregunto a si misma -por que me siento en paz?, no hay ansiedad ni molestia- con eso en mente, regreso con su madre a terminar el estudio



     El viejo reloj de pared que esta en el pasillo marca un cuarto para las doce de la noche, muertas de cansancio Marie y Brittany bajan a la cocina a comer algo

-uff, pense que no terminariamos nunca- comento Marie mientras encendia la cafetera
-pero ya ves, con algo de esfuerzo lo logramos- respondio Britt, al momento que buscaba lo necesario para preparar un par de sandwiches
-pequeña, aun me siento apenada por todo el dinero que gastaste en mi, pero la verdad es que no pude evitar decir que si a todo, no se como te voy a pagar-
-para empezar, nadie va a cobrarte nada, pero si te hace sentir mejor, que te parece si me enseñas a pintar- aquel recuerdo borroso que Brittany parecia experimentar volvia de nuevo, pero de la misma forma que la vez pasada ninguna imagen se concreto, limitandose a ser solo una pequeña distraccion
-pero claro, me encantaria, seria mi segudo pupilo- le respondio la anciana, sacandola de su marasmo
-segundo?-
-si, segundo- una vez mas el semblante de Marie se torno melancolico -el primero fue mi hijo Brett-
-yo!?- ante esta respuesta Marie volteo a mirarla con la ceja levantada - yo... Yo... Yo no entiendo, pense que ustedes no se llevaban bien- la correccion de la chica apenas llego a tiempo
-bueno, eso fue hace mucho tiempo, Brett tenia cuatro años cuando me vio hacer un dibujo en el jardin de la casa y me pidio que le enseñara a dibujar- a cada palabra de Marie, el recuerdo que estaba bloqueado en la mente de Brittany comenzaba a abrirse paso a la claridad
-comenzamos con una libreta y un lapiz, el tenia mucho talento, pronto comenzamos a usar acuarelas y despues temperas, le gustaba pintar con los dedos, asi estuvimos durante algunos meses- los ojos de Marie comenzaron a cristalizarse al mismo tiempo que los de Brittany
-y despues?, que paso?- pregunto con la voz quebrada, el recuento de momentos comenzo una voragine de imagenes que la chica tenia bloqueados
-bueno, recuerdo que su tema favorito eran los gatos, los dibujaba y pintaba, queria tener uno como mascota, pero su padre no se lo permitio, el ultimo dia que pude enseñarle algo, justamente estaba coloreando un gatito gris con rayas verdes, cuando su padre entro en la habitacion...-

     El recuerdo borroso que la joven experimentaba, se aclaro en un solo momento, iniciando con la imagen de Liam Mcarty azotando la puerta

-que demonios se supone que haces Marie?- la voz del padre de Brett retumbo en los muros
-de que hablas Liam?- pregunto la madre del niño completamente intimidada
-el mayordomo me informo que estas, enseñandole mariconadas a mi hijo-
-solo estamos pintando, el niño es sensible al arte y...-
-mi hijo no va a ser un homosexual haciendo dibujitos- el canalla comenzo a romper y tirar al suelo cuanto habia en la habitacion, asustando al pequeño Brett provocando su llanto
-el arte no es solo de homosexuales, tambien es mi hijo y quiero que lo aprenda- haciendo acopio de valor Marie se puso frente a su esposo tratando de proteger a su crio
-a callar mujer, PLAF!- con un movimiento de reves de su mano derecha Liam cruzo el rostro de su esposa, que adolorida callo de rodillas al suelo -mi hijo no sera un debil, ni un afeminado, entiendelo de una vez, quiero todas esta porquerias en la basura hoy mismo, de ahora en adelante sere yo quien se encargue de su educacion, y si me entero que vueleves a interferir te va a pesar Marie- el duro hombre tomo de la mano al pequeño niño bañado en llanto y se lo llevo lejos de su madre a pesar de que Brett la llamara constantemente...

-... La servidumbre leal a mi esposo obedecio sus ordenes y destruyo todo el material y trabajos que teniamos, Liam jamas volvio a ponerme una mano encima, no tuvo necesidad, a partir de ese dia Brett comenzo a cambiar conmigo, poco a poco fue asemejandose mas a su padre, yo no volvi a pintar sino hasta que enviude, aaah, esa es la historia, yo espe... Muchacha? Estas bien?- Brittany tenia la mirada perdida, la quijada tensa y los puños apretados, a tal grado que sus largas uñas se marcaron en sus palmas
-eh! Si estoy bien, y entonces destruyeron todo?-
-bueno, no todo, con esfuerzo logre salvar esto- con una seña Marie le indico a la chica que la siguiera, encaminandose hacia la habitacion de la dulce mujer ocupaba para dormir, entraron y Marie le señalo a su acompañante su mas preciado tesoro; sobre la mesita de noche, perfectamente enmarcado en un portaretratos estaba un dibujo a todas luces hecho por un niño pequeño sobre una hoja de papel tamaño carta, un gato gris con rayas verdes para ser mas especificos - lo guarde bajo llave muchos años, pero ahora me acompaña, recordandome que comparto algo con mi hijo- como hipnotizada Brittany se acerco al cuadro y lo tomo entre sus manos, mientras susurraba una palabra
-travieso- el sonido surgido de los suaves labios de la rubia fue apenas audible, pero Marie lo escucho perfectamente
-si, asi lo llamaba, le gus...- la anciana cayo en cuenta de golpe, acercandose a la espalda de la chica -tu... Por que conoces ese nombre?- la joven seguia absorta en sus pensamientos, por lo que no escucho la pregunta -responde niña!, como es que sabes ese nombre!?- la mujer preguntaba casi gritando, pero Brittany no atinaba a articular palabra, estaba hipnotizada por la imagen del dibujo -Brittany! HABLA DE UNA VEZ!- bruscamente, Marie tomo el hombro de la hechizada y la hizo girar para mirarla a los ojos, unos ojos que denotaban nostalgia y arrepentimiento

      El viejo reloj de pared que esta en el pasillo marca las doce de la noche con veinte minutos, Marie Mcarty esta asustada, no sabe exactamente por que, pero en su interior esta muy asustada; esta frente a frente con una hermosa muchacha que le simpatizo desde el momento en que la vio, una muchacha que en tan solo unos dias se gano su confianza y roto las barreras que solo contados individuos han logrado apenas sortear, ahora la esta mirando directamente a los ojos, buscando una respuesta, una respuesta que en definitiva no se espera

-Brittany! HABLA DE UNA VEZ!-
-yo... Yo...- desorientada, Brittany no podia hilar una idea, una respuesta ni siquiera medianamente creible
-tu que?, termina de una vez- desesperada Marie tomo el rostro de la chica para encararse con ella, la acerco a ella hasta clavar su mirada en la de ella, tratando de encontrar la respuesta que necesitaba, pero al hundirse en el azul de los ojos de la rubia algo paso -tu... Tus... Tus ojos-

     Todo se quedo en silencio por unos segundos; segundos que parecieron una eternidad, Brittany tomo las manos de Marie en su rostro y se quedo quieta, la respiracion de ambas estaba acelerada al igual que los latidos de su corazon

     Los celestes ojos de la joven, abrieron a su vez los de la mujer mayor, activando esa intuicion que solo las madres poseen, y asi sin mas preambulo, con una voz ahogada hizo la pregunta de rigor

-Brett?- ni ella misma podia creer lo que decia, pero la sensacion en su pecho era demasiado fuerte
- si mamá- asintiendo con la cabeza, Brittany respondio en el mismo tono de voz

     Incredula, Marie solto a Brittany y se separo de ella, sentia que las piernas se le doblaban, completamente anonadada solo se quedo quieta contemplando a la chica que ahora era su hijo, una chica que temerosa, no le queda mas que esperar la reaccion de su madre.

     El viejo reloj de pared que esta en el pasillo marca la una de la madrugada, y el dia apenas comienza.



*****
     Como dijeran los antiguos griegos "vox populi, vox dei" aqui esta el capitulo prometido, esta sin corregir asi que de antemano pido una disculpa por eso, y esta medianamente ilustrado, disfrutenlo mucho, el siguiente a mas tardar en una semana; como este lo prometo, no olviden comentar, es realmente gratificante para nosotros los escritores saber si lo que hacemos les gusta o no, suerte,


3 comentarios:

  1. Corregir?? Esta perfecto!!!!!
    Gracias y enhorabuena. Me as dejado intrigado de nuevo. Q pasara despues........

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    1. Que bueno que te gusto, te puedo preguntar cual es tu parte favorita?

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    2. La parte q mas me gusto fue la segunda luna capitulo 1. Donde empieza a hacer efecto el hechizo y hace cosas q el no quiere. Donde realmente empieza a tener q ser una mujer aunke intente resistirse.
      pero la historia me engancho capitulos antes. Lei el principio y segui a ver de q iba. Hasta q llegue al q le hechan la maldicion y despues donde explican q le ocurrira con el tiempo. Ahi pense......esto da para mucho y segui leyendo xq necesitaba saber mas.
      Despues de esos me sigue gustando. Con capitulo mas o menos intrigantes. Unas veces me dejas esperando el siguiente con ansias. Otras son capitulos como de explicacion o q cuentan cosas q tendran su importancia en futuros capitulos pero q no dejan el gusanillo en el estomago.
      Solo espero poder seguir leyendote y llegar al final. No importa si hay fallos de ortografia o mas o menos fotos. Para mi lo importante es la imagen de la historia q me formo en mi mente intentando ponerme en el lugar del protagonista.

      gracias y adelante con ello. No hay apenas historias y escritores como tu.
      Saludos desde España

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